Mujeres en el Arte

Últimamente está de moda el tema de las Mujeres en el Arte, digo esto con tristeza, porque debería ser algo habitual y no eventual, ciclos de conferencias con motivo de exposiciones que abordan el papel de la mujer en una cultura como la romana, mujeres artistas de finales del siglo XIX y principios del XX, tratando el tema de la modernidad, publicaciones de libros de escritoras que recogen las dificultades de la mujer para desarrollar cualquiera que fuera la actividad deseada....y para más inri, el Museo del Prado dedicará próximamente una exposición de una mujer pintora, Clara Peeters, estamos de enhorabuena mujeres.

Con ello, aprovecho para abordar varias cuestiones de forma general sin adentrarnos en particularidades de cada una de las mujeres artistas, que haberlas, las ha habido a lo largo de la historia, pero lo que no se ha hecho es darles un lugar en los museos, ni siquiera en la Historia del Arte.

Es por ello que debemos recordar, con tristeza, con mucha tristeza, por qué el discurso de Linda Nochlin, en su artículo ¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?, de 1971, sigue vigente hoy en día.

Y entonces debemos revisar algunas opiniones recientes, sobre cómo valorar a los artistas para poder dedicarles una exposición en un museo importante, pues que las obras de estas mujeres deban reunir, si o si, los mismos criterios de calidad que las obras llevadas a cabo por un pintor, no me parecen justas, máxime cuando esos "criterios de calidad" han sido revisados a lo largo de los años y han variado según épocas.

Pero vayamos por partes, tema para una exposición hay, todas repiten determinados rasgos comunes y cuya obra lo corrobora; la mayoría son hijas de artistas, sus padres con una excelsa formación y mente abierta deciden dar a sus hijas una educación, en casa, eso sí, otro rasgo común es que la mayoría de ellas no han podido disfrutar de una enseñanza oficial.

Individualmente, cada una de ellas se ha encontrado con diversas dificultades a la hora de desarrollar su labor como artistas, esas dificultades eran desde la posición social que les impedía trabajar, un marido que no aprobaba la decisión de ser artista, etc...Porque otro rasgo común es que todas ellas eran profesionales, no meras aficionadas, (algo muy común en el ámbito femenino, sobre todo a partir del siglo XVIII), estas mujeres tenían el arte como profesión, como oficio.

Pero la mayor diferencia que estas mujeres artistas presentan con respecto a sus colegas varones es que no tenían acceso a la misma formación, no podían acceder al estudio del natural, incluso bien entrado el Siglo XIX, cuando la mujer pudo tener acceso a la enseñanza reglada en las Escuelas de Bellas Artes, no podían permanecer en la clase de dibujo del natural, clase en la que un modelo, hombre o mujer, posaba desnudo para los estudiantes, pues bien, si la mujer no tenía acceso a esta clase y no podía aprender a dibujar figura humana, ¿cómo iba a desarrollar las escenas de los grandes temas de la pintura, como Historia, Mitología, Religión?, estas mujeres estaban abocadas a pintar naturalezas muertas, bodegones, flores.

Ante tales diferencias, ¿cuándo una mujer artista va a estar a la altura técnica y su obra, por ende, va a tener la misma calidad que la de un colega pintor? Nunca, bueno si, perdón, algunas incluso les han superado, Anguisola, Artemisa, Morisot, Cassat, Blanchard, Vigèe-Lebrun, Claudel, Kauffmann, Weiss, Valadon...por citar algunas, conocidas también sólo por su nombre o sólo por su apellido, como les ocurre a algunos colegas varones, pero... ¿cuantas exposiciones se les ha dedicado? Se cuentan con los dedos de una mano.

Lo que quiero decir, y sirva como conclusión a esta defensa del papel de la mujer en la Historia del Arte, es que es complicado que se produzcan las condiciones necesarias y exigibles a nivel general para que la obra de una artista merezca la pena ser expuesta; sin embargo, se podría o debería abordar el tema desde otro punto de vista. No pienso que haya un arte de/para hombres y un arte de/para mujeres, pero si defiendo que, si las circunstancias que han rodeado a unos y a otras han sido diferentes, el resultado, sus manifestaciones artísticas van a ser diferentes, y lo que los museos deberían revisar es si, estas mujeres, pocas y con muchas dificultades en el camino, ofrecen un punto de vista de la obra de arte distinto, un enfoque diferente, ¿por qué este no puede formar parte de la Historia del Arte? ¿Por qué no completar ese catálogo inconcluso que hasta ahora se nos ha ofrecido de la Historia del Arte?